En el marco de los 10 años de pontificado del Papa Francisco, el arzobispo de La Plata y hombre cercano a Jorge Bergoglio, Victor Manuel Fernández, publicó una carta abierta sobre la primera década de papado del argentino y dejó múltiples críticas a quienes lo cuestionan.
A través de una misiva titulada ‘Los 10 años de Francisco: un pontífice convertido en profeta de la dignidad humana’, el arzobispo platense destacó que “Francisco desmitificó el papado, lo volvió simple, callejero, a la mano, con el lenguaje que todos entienden”.
Incluso, subraya en la carta publicada en La Nación, que ese estilo lo volvió centro de críticas por parte de diversos miembros de la Iglesia Católica: “Hasta lo tratan de hereje o falso papa”.
En la misma línea, Fernández reconoce que el papado ‘sencillo’ de Francisco tiene la impronta de sus raíces, aquellas que echó en el seno de una familia de inmigrantes asentados en la Capital Federal.
“No podemos negar que esto tiene mucho que ver con la Argentina que lo nutrió. A la mayoría de los argentinos no nos desvelan los títulos de nobleza, nos cae mal quien pretende darse aires de poderoso o sabelotodo, nos gusta el trato llano, el mate compartido, la libertad para hablar”, expresó.
CRÍTICAS A LA CLASE POLÍTICA
Por otro lado, el prelado local desmintió a quienes acusan al Sumo Pontífice de “fomentar la vagancia”. “Le gusta levantarse muy temprano, se toma pocos descansos, no se obsesiona por darse gustos y lleva una vida austera y empeñada en grandes objetivos. Por eso mismo ha dicho contundentemente que “no hay peor indignidad que la que priva de la dignidad del trabajo”. Es curioso cómo han manipulado sus enseñanzas hasta llegar a decir que él fomenta la vagancia”, esgrimió.
Julio Garro junto a Víctor Manuel "Tucho" Fernández y Victoria Tolosa Paz. Foto Julián Martínez
Tras el planteo, dedicó un duro párrafo contra la clase política argentina por sus referencias a Francisco. “Así pasamos a un gran drama de nuestra patria, sobre todo en la última década: arrojar todo al torbellino devorador de la grieta”, enfatizó.
Y agregó: “Juzgar todo con el tamiz de nuestra propia opción política, hasta el punto que le exigimos al Papa que sólo diga lo que pueda ser útil a los propios intereses ideológicos. Si no, a voltearlo. Esta es una de las razones por las cuales será difícil una visita suya a nuestro país y a otros, como España, que viven situaciones semejantes”.